viernes, agosto 20

Las hermanitas sin nombre

Me explicaron que la señora Font los sorprendió una noche mientras cogían en la casita. En la casa grande daban una fiesta en honor a un escritor español que acababa de llegar a México y en determinado momento de la fiesta la señora Font quiso presentarle a su hija mayor, es decir a María, y no la halló. Así que, del brazo del escritor español, salió en su busca. Cuando llegaron a la casita ésta estaba con las luces apagadas y desde el fondo sintieron un ruido como de golpes, golpes rítmicos y sonoros. La señora Font sin duda no pensó en lo que hacía (si hubiera reflexionado antes de actuar, dijo Moctezuma, se hubiera llevado al español de regreso a la fiesta y hubiera vuelto sola a averiguar qué ocurría en el cuarto de su hija), pero, bueno, ella no pensó en nada y encendió la luz. En el fondo de la casita descubrió, horrorizada, a María, vestida únicamente con una blusa, los pantalones bajados, chupándole la verga a Piel Divina mientras éste le propinaba palmadas en las nalgas y en el sexo.

—Palmadas muy fuertes —dijo Piel Divina—. Cuando encendieron la luz miré su culo y lo tenía enrojecido. La verdad es que me asusté.

—¿Pero por qué le pegabas? —dije con rabia y temiendo sonrojarme.

—Pues porque ella se lo había pedido, mi buen inocencio —dijo Pancho.


(...)


El resto de la historia era predecible. La mamá de María quiso decir algo pero no pudo. El español, que según Piel Divina empalideció visiblemente ante la visión del trasero levantado y oferente de María, la cogió del brazo con la solicitud que se emplea con los enfermos mentales y la arrastró otra vez hacia la fiesta. En el repentino silencio que de pronto se hizo en la casita Piel Divina los escuchó conversar en el patio, palabras rápidas, como si el cabrón gachupín caliente le estuviera proponiendo algo deshonesto a la pobre señora Font recostada en la fuente.

Pero luego sintió sus pasos alejarse en dirección a la casa grande y María le dijo que siguieran.

—Eso sí que no me lo puedo creer —dije yo.

—Lo juro por mi vieja —dijo Piel Divina.



Los detectives salvajes, Roberto Bolaño




jueves, mayo 27

deja vou




-¿y vas a seguir llorando?

no sé, no quiero, sabes?

-¿y no te cansas, enserio?

¿de qué, de llorar?
-no, de escuchar canciones, es que a mi me tienes aburrida, de verdad.

entonces ándate, yo escucho lo que se me da la gana
-no, yo no me voy a ninguna parte, la que se va eres tú
¿por qué?
-porque tienes que hacerlo, catalina, lo sabes, acá no hay nada más que imaginación
¿y qué con eso?

-eres patética, ¿lo sabías?

sí, talvez, más estúpida que patética.
-no, el ser patética te hace estúpida, deberías dejar de llorar
ya no estoy llorando, no hay nada más que llorar

-y mañana estarás llorando de nuevo...

¿sí, y qué? desde cuando que proyecto mis sentimientos o mis acciones, camille?

-desde que te enamoraste

no me enamoré
-negación, el paso que nos faltaba.

por hoy ya me cansé, no quiero recojer más hojas secas, ni cenizas de murciélagos, ni muñecos rotos.

-¿y mañana?

mañana qué.

-tendremos que esperar a que vuelvas a cansarte para que te vayas?

nosé, todo retorna desde otro nivel, no camille? el comportamiento en espiral de mi vida también será parte de imaginación y de mis llantos.

-no, esto no es otro nivel es deja vou.

talvez me hago fuerte, por eso

-talvez te conviertes en muñeco, es eso.

talvez soy superior, no crees?

-entonces no necesitas hacerte fuerte, tú problema es cuando te crees débil

no me creo débil
-frente a ella sí
frente a ella soy fragil e ilusa, no débil

-lo mismo, catalina, ándate ya.

no me voy, no ¿por qué tanto interés en que me retire?

-porque acá no hay nada más que imaginación

¿alguna vez ha habido algo más que imaginación?
-no
y, entonces?
-por lo mismo, debes retirarte, ya no puedes seguir jugando a la virtualidad de tus sueños
¿por qué?

-por los neurolépticos, talvez.

ah, verdad.

-por los magialucinógenos, talvez.

ah, verdad.

-por los sueños, talvez

ah, talvez no.

-¿y cómo entonces?

y si traslado todo?

-seguirás llorando


nosé

-hagamos algo, te vas y nosotros buscamos al pulpo

yo también quiero ir
-pues vamos entonces, pero deja de llorar que te vas a caer varias veces
y qué hago con lo demás?
-traénos, tráelos y déjala a ella en forma real, así la olvidamos acá y dejas de escuchar canciones, que me tienes aburrida.

me gusta, me gusta, ves que si existe comuncicación?

-conmigo, con andrés, claro, así es fácil.

no, no lo es, usted es bien complicada señorita

-tú me creaste, talvez por eso
.
por eso.

-con cheris nunca te comunicaste

¿cómo sabes sí tu no estabas?
-sí estaba catalina, a quien invitaste a buscar al pulpo? quien fue la que se arrepintió a mitad de camino y te dejó tirada? ella! y yo lo ví, estuve todo el tiempo, por eso estoy aquí para levantarte, lo diste todo, menos a nosotros dos, agradécete eso.
enserio estabas?
-sí y te reprimí de amar
y porque no lo seguiste haciendo?
-porque te enamoraste y fue más fuerte, me dañaste mucho, yo no estoy para que me andes dañando


ah, disculpa
-no, no importa, igual te levanto, pero vamos rápido que si sube la marea no creo que estés en condiciones de nadar, sé que te dejarías disolver en el agua y aún no es momento, falta para eso.
con ella nunca me comuniqué
-eso es lo que dije
pero había una conexión mágica que aún siento
-por favor basta, catalina ella no quería compartir, te mintió y lo sigue haciendo, nunca te dijo nada, siempre dejó las palabras a media, más sílabas te regaló que oraciones, más citas comunes te obsequió que sentimientos reales. ella no quería "aprender juntas", ella quería poseerte y cuando lo consiguió, te dejo, no hay existe conexión ¿recuerdas el "eres patética"?
claro, pues yo la perseguí.
-fuiste molesta, fuiste una carga
pero no es cierto ! y la última vez, fue realmente mágica, no puedo quedarme sin el destello de sus ojos, sin el resplandor de su sonrisa, camille.
nada de eso, lo dejas todo allá, lo cederás a la realidad, déjalo botado en balmaceda, en baquedano, en vicente, pero no lo traerás con nosotros, que me da asco y ganas de vomitar, pregúntale a andrés.
-¿pero por qué tanto odio? yo no la odio.
porque te pones patética, porque no te quiere, porque de nuevo te engañó, porque no fue magia para ella, ella ya no ve magia, ella ya no es magia, ella te quiso destruir y menos mal que aún quedamos nosotros para evitarlo, nuevamente no te contó todo, no te habló de todo,
porque acaso lloras hoy?


porque me mintió


-andrés, dónde estás?

nosé donde está andrés, nunca lo sé
-vamos a buscarlo?
ya no busco fantasmas, ni recojo hojas secas, ni colecciono cenizas de murciélagos, ni almaceno muñecos rotos, tampoco escucho canciones.

-catalina, eres virtual

no, andrés, de nuevo, no
-yo siempre te acompaño
siempre me has tenido atada y ahora me tocó perder.


-vamos?

vamos

jueves, abril 29

Formas

no sé si pájaro o jaula
mano asesina
o joven muerta entre cirios
o amazona jadeando en la gran garganta oscura
o silenciosa
pero tal vez oral como una fuente
tal vez juglar
o princesa en la torre más alta


alejandra pizarnik